En UP green, nos apasiona estar en contacto y dar visibilidad a las marcas sostenibles para que todas las personas las conozcan. 

Impulsores del cambio es una serie de entrevistas que tiene como objetivo dar a conocer las empresas líderes que están liderando el camino hacia un mundo más sostenible.

En cada episodio, se entrevistará a un líder de una empresa u organización diferente para que el público conozca sus proyectos de primera mano. 

Las entrevistas darán a conocer todo tipo de proyectos dentro del universo de la sostenibilidad. Los líderes de estas empresas compartirán sus historias personales, desafíos y logros. También hablarán sobre cómo han implementado prácticas para que sus empresas sean más sostenibles.

Episodio #2: Marketplace de marcas honestas

Mireya Vilá (M): Hola Francesc, buenos días. En primer lugar, muchas gracias por acceder a participar en las entrevistas a Impulsores del cambio. Como ya sabes, es una iniciativa que estamos llevando a cabo desde UP green para dar a conocer marcas sostenibles y proyectos que se están desarrollando para luchar por el cambio y hacer el mundo un poco más sostenible. Hoy, te tenemos a ti, Cesc Alsina, CEO & Founder de Groau. Si quieres, por favor, cuéntanos qué hacéis desde Groau y qué os diferencia principalmente de otros competidores.

Cesc Alsina (CA): Muchas gracias Mireya. Encantado de estar aquí hoy también. Bueno, pues te cuento un poco sobre Groau. En referencia a lo que preguntabas de qué hacemos respecto a otros competidores, nosotros nos consideramos el primer marketplace B2B (Business to Business), B2C (Business to consumer) de marcas honestas. 

Para nosotros marcas honestas son marcas de calidad, de diseño y, sobre todo, lo más importante es que generan un impacto positivo a nivel social o medioambiental. Son marcas de moda, decoración o cosmética que por cada venta de sus productos están generando impactos positivos en su entorno. Por ejemplo, marcas de moda que trabajan con tejidos sostenibles o reciclados o con poliéster que proviene de botellas de plástico de océanos. Una marca de calzado que da trabajo a un grupo de personas que está en riesgo de exclusión social. Este tipo de proyectos. B2C, porque vendemos a consumidor final y, B2B porque vendemos también a tiendas físicas independientes – ahora mismo de toda Europa – que están en búsqueda de este producto y que, a día de hoy, no hay una plataforma que agrupe toda la oferta que nosotros tenemos. 

Tenemos ya más de 100 marcas y más de 25.000 productos y, sobre todo, hemos desarrollado una tecnología que nos permite sincronizar los catálogos con las marcas. Cargar el catálogo primero en esta plataforma en cuestión de segundos y mantenerlos sincronizados en cuanto a stock, precio, descripciones, que si hay un producto nuevo, que si se descataloga algún otro,… Entonces, siempre tenemos el producto que toca al precio que toca, podríamos decir. También en lo que estamos trabajando ahora, con la tecnología que hemos desarrollado, nos podemos conectar a otros grandes marketplaces o ecommerce de manera muy sencilla.

Al final nuestra misión, así más poética es hacer de segundo lugar mejor. Nosotros creíamos que lo podíamos conseguir incrementando las ventas de estas marcas que generan impacto positivo. ¿Cómo queremos o creemos que podemos implementar esas ventas? Pues a través de nuestro marketplace, a través de vender sus productos a tiendas físicas, trabajamos como una especie de intermediario. Y luego hemos visto que, si somos capaces de conectarnos a estos grandes marketplaces donde ya se concentran grandes audiencias de compradores y colocamos ese producto ahí, tenemos más potencial de que ese producto sea vendido; por lo tanto, aumentemos los impactos positivos que se están generando.

M: Efectivamente. Yo creo que uno de los grandes problemas que hay es que hay oferta, hay marcas y hay mucha gente; líderes, que están desarrollando proyectos y productos que son sostenibles y que están reduciendo el impacto. Pero, a pie de calle, el consumidor no los conoce. Al final es lo que hacemos desde UP green es dar esta visibilidad la misma presencia que tienen otras empresas más grandes que ya llevan mucho recorrido

CA: Sí, sí. Claro, totalmente. Estas marcas, en su mayoría, lógicamente utilizan el canal online para darse a conocer. Pero, en la mayoría de los casos, lo que nos encontramos es que no tienen suficiente recursos, ya sea económicos o humanos, para lanzar campañas de éxito y con suficiente volumen de inversión. Entonces su alcance es muy limitado. Nosotros intentamos ayudarles en este sentido.

M: Muy bien. Y a ti, ¿qué te llevó a emprender este proyecto?

CA: Pues la verdad es que fue un poco… Yo vengo del mundo del marketing digital y ecommerce. Después de casi 15 años trabajando en el sector y viendo multitud de empresas de distinto tipo. Decía, fruto de mi trabajo me gustaría no solo pagar las facturas a final de mes; sino generar algún tipo de impacto positivo en mi entorno, en la sociedad – mi entorno cercano o lejano – pero bueno, que me aportará algo más que solo una nómina, por decirlo así. 

Fue alrededor de hace unos tres años, más o menos, que empecé a darle vueltas al proyecto. Lanzamos el MVP (Minimum Viable Product). De hecho, cuando lanzamos el MVP hicimos una prueba. Es un poco anecdótico, cargamos en la plataforma – teníamos ya casi 30.000 productos de distintas categorías. En aquel momento, con el modelo no transaccionábamos sino que solo enviábamos tráfico. Lo hacíamos así porque no teníamos la tecnología que nos cargaba los catálogos, que nos controlaba el tema del stock y, lo hacíamos para validar qué tipo de categoría y qué tipo de producto teníamos que vender. De un día a otro, teníamos 30.000 productos y al día siguiente teníamos 200. Cuando conseguimos validar todas estas hipótesis que queríamos validar. A partir de entonces, decidimos centrar en este tipo de producto. El motor que me llevo arrancar el proyecto, como decía, fue que fruto de mi trabajo y del trabajo del equipo que fuera algo más que no es solo que nos llevará una nómina.

M: Como hemos comentado en el pasado, el triple de balance en términos de sostenibilidad al final son tres factores: es el planeta, en lo que respecta al medio ambiente reducir el impacto; las personas/ social – que vosotros también trabajáis mucho como comentabas – marcas que tengan un impacto social en el entorno y; por supuesto, también tiene que ser económico. Porque si no es rentable y no puedes pagar las facturas, al final tampoco lo vas a poder llevar a cabo a lo largo del tiempo. 

CA: Exacto. Si no es rentable, el proyecto tiene los días contados como bien dices.

M: Si, sí. Las empresas del futuro – ya las del presente – y las del futuro; estos tres factores creo que es imprescindible que los tengan en su ADN. ¿Qué recomendarías a las personas que vean esta entrevista que cambien en su rutina para generar un impacto o aportar su granito de arena; como decíamos, cada uno en su medida.

CA: En línea con lo que decía antes. Los usuarios, tienen que.. bueno, deberíamos – me incluyo – tenemos que ser conscientes de que nuestros actos de compra tienen unas consecuencias. Y, que esto es real. Tienes la capacidad de mejorar tu entorno cercano o empeorarlo. Desde comprar productos más de comercio local, de barrio; donde sabes que tu dinero va a esa persona en concreto y no se va a otra parte del mundo – o a saber donde va. Sobre todo la parte de impacto medioambiental también, comprando productos que utilicen packaging reciclable o biodegradables, etcétera. Por suerte en la parte de packagings, sobre todo en los últimos años, sí que hemos visto un cambio brutal, super positivo, pero todavía falta acabar – yo creo – la otra parte además de producto, de «justicia social» podríamos decir. Pero bueno, sobre todo, mi recomendación sería que cada acto de compra que hacemos tiene la capacidad real de mejorar nuestro entorno.

M: Y, sobre lo que comentas del packaging, estos últimos años – evidentemente que con la evolución del ecommerce y vosotros además sabéis, siendo digitales – esa sensibilidad de percibir el impacto que puede tener el packaging. Que está aumentado un montón también, es un sector que se está desarrollando mucho – como bien dices – con materiales que sean orgánicos,… Sino, recibes un paquete y ves que tiene el embalaje – no hablaremos de marcas o de grandes marketplaces conocidos – pero, recibes una caja enorme para un producto pequeñito. Esto ya lo están mejorando pero, sí que es algo que hasta quien no está en el sector tiene la sensibilidad de decir “Oye, ¿hacía falta todo este envase para este producto?”. 

CA: Si, si. Totalmente.

M: Y, desde tu experiencia tanto en el sector, como emprendedor y viendo un poco la situación actual, ¿crees que tenían que haber pues barreras o exigencias a las empresas que no son sostenibles?

CA: A ver, yo creo que es una situación difícil. Creo que tampoco se pueden mirar solo las consecuencias medioambientales. Yo creo que hay que ver cómo hacer una transición, lo más rápido posible, pero teniendo en cuenta otros factores. Lo más rápido posible pero respetando también el trabajo de las personas. Mucha población a nivel global que trabajan en industrias o empresas – no todo lo respetuosas en el medio ambiental que nos gustaría – pero que tampoco las podemos cerrar de hoy a mañana. Entonces, lo que sí que haría es que, sobre todo lo que son las nuevas empresas, que ya se constituyan en base a unos requisitos, unos parámetros mínimos obligatorios. Bueno, mínimo o no mínimos. Establecer un marco de actuación que sea respetuoso. Que nazcan siendo respetuosas y si no, que encuentren la fórmula de serlo para poder arrancar el proyecto.

M: En todo el recorrido, ¿qué es lo que te ha llamado más la atención o te ha sorprendido desde que empezaste?

CA: Yo creo que en general hay buenas personas. Cada vez que hablamos y descubrimos nuevas marcas, nos encanta conocerlas y ver que la gente no tiene miedo, que tiene muy clara su misión y que quiere dejar un legado positivo a la siguiente generación y arrancan sus proyectos, crean marcas, productos,… Al mismo tiempo, o sea por una parte súper positivo que realmente conoces muchas personas que son muy buenas personas pero; por otro lado, la parte negativa es que también ha sorprendido la poca ayuda que hay al emprendedor. En algunos casos, encontramos que hay marcas que les llega un palo de impuestos de Hacienda y, de repente, les acorta la vida el ciclo de vida de la empresa. Sobre una fase inicial que cada mes cada día cuenta. En un mes de vida no tiene sentido que cosan a impuestos a estas marcas, que les aporten el ciclo de vida – un mes es vital para este tipo de empresas – en vez de esperar a que crezcan un poco más y luego ya tendrán tiempo para pagar impuestos y mucho más. Entonces, parte positiva: las personas; parte negativa: tengo la sensación de que desde las instituciones públicas no se ayuda suficiente a que la gente emprenda. Ahora ya con las cuotas de autónomos que vienen el año que viene ya ni te cuento.  

M: Esperemos que hayan repensamiento

CA: Esperemos

M: En otros países sí que se incentivan un poquito más las ayudas. Da pena porque nosotros también, tienes tu base de datos, con clientes que son target. Cuando haces seguimiento y, de repente, ves que una web ya no existe – que la empresa haya desaparecido, me da mucha pena personalmente. Con lo de las personas, también estoy de acuerdo. De hecho, también en parte por eso quisimos hacer este espacio. Decir, si son proyectos tan chulos y hay gente con buenas intenciones, con buenos valores que está detrás; intentemos dar un poco más de voz. Porque realmente vale la pena que tengan un escenario más. 

CA: Sí, sí, totalmente.

M: ¿Crees que la tecnología nos ayudará, nos dará soluciones para alcanzar y cumplir los objetivos del ODS o la agenda 2030?

CA: Si, yo creo que sí. Con la tecnología existente creo que ya se podría pero, el problema está…Bueno yo creo que el problema está y estará en los dirigentes y algunos políticos que lo politizan todo, lo cargan de ideología y se pierde el foco de lo que realmente hay que hacer. La realidad es que se está buscando un bien común, más respetuoso con las personas y el planeta. Claro, luego entran en juego, batallas políticas, económicas, ideológicas, ..Se acaba complicando todo mucho más de lo que debería. A nivel tecnología sí. Para simplificar la respuesta, sí. No es tan fácil, si dependiera solo de la tecnología sería todo más fácil, yo creo. Cuando entran personas por en medio.. la cosa se empieza a complicar. 

M: Ahí también, es un tema debate que da para largo…¿La inteligencia artificial tomaría mejores decisiones en estos casos? Al final también es el poder. La gente que ha tenido durante mucho tiempo el poder y tiene los recursos, es difícil que diga “ahora voy hacer un cambio generacional y voy a dejar paso”. Hay muchas cosas en juego.  También es normal, a veces te enteras que existen envases que son alternativos a lo que sería la botella de plástico, bombillas que no se funden nunca o cosas así. Y, dices ¿pero esto porque no está, no? 

CA: Exacto. Leí hace un tiempo atrás, hace unos años…Detrás de muchas empresas de fotovoltaica habían grandes petroleras que las compraban y dejaban de invertir en I+D. Entonces, cómo puede ser que en nuestro país – con la cantidad de sol que tenemos – tengamos menos fotovoltaica que en un país como Suecia,¿no? Resulta que detrás pasan cosas, que nunca llegan a la prensa pero bueno… A nivel de tecnología sí, pero no es tan fácil. Ojalá fuera más fácil.

M: ¿Qué consejo le darías a un emprendedor que ahora se está planteando empezar en el sector sostenible?

CA: Que se diferencien bien de su competencia porque cada vez por suerte hay más proyectos emergentes centrados en sostenibilidad. Entonces, tiene que tener muy clara su propuesta de valor. También vemos muchas marcas que son muy parecidas, que no hay una propuesta de valor muy diferenciada. También hemos visto que, a día de hoy, el atributo de “sostenibilidad” ya no es una proposición única de venta. Por culpa de malas praxis de grandes compañías, se ha diluido este mensaje. Entonces, hay que dar un producto de muchísima calidad y buscar muy buena diferenciación.

También diría que antes de hacer grandes inversiones de capital, que validen muy bien su MVP que traten de reajustarlo a las necesidades reales del mercado. Sino, por mucho impulso que tengas en tu propósito, lo que decía antes: “Quiero hacer de este mundo un lugar mejor y eso ya nos da impulso para rato”. Como luego como tampoco vengan los resultados durante algún tiempo, la caja también tiene un límite y por mucho impulso que tengas, la caja se acaba. Entonces, que validen muy bien el modelo antes de lanzarlo. Esto también lo hemos visto, algún proyecto que han hecho grandes inversiones sin haber validado antes correctamente el tipo producto y tal y luego cuesta mucho recauzar el proyecto pero aún así se consigue. Y, validar el proyecto con pocos recursos y poco a poco ir iterando, ir ajustando, conocer muy bien al cliente, entrevistarlo, encuestarlo,… 

Sobre todo en las fases iniciales, yo creo que los clientes – y más el tipo cliente de proyectos sostenibles, por lo que hemos visto – es muy dado a colaborar, es muy colaborativo. Entonces que no tengan miedo en preguntar. Yo a día de hoy aún hablo con clientes. Preguntamos cosas después de una compra, cuando han recibido el producto les preguntamos cómo ha ido la experiencia, qué mejorarían,… y lo hacemos de manera diaria. También recomendaría que cuando ya tengas suficientes métricas – esto es fácil decirlo pero es más difícil hacerlo- pero bueno, cuando ya tengas suficientes métricas y ya estés preparado para escalar; tengas muy clara tu propuesta valor y ya tengas encontrado el nicho etcétera, etcétera. Pues que no duden en escalar el proyecto lo más rápido posible. Que no tengan miedo en buscar financiación externa ya sea dilutiva o no dilutiva.  Esto también lo vemos, hay proyectos que tienen muchísimo potencial pero luego por desconocimiento no consiguen escalar la marca todo lo que les gustaría. Entonces claro también sus impactos positivos no se magnifican porque llegan hasta “X” volumen de ventas y ya está. A veces también tratamos de dar el mensaje de “Oye, si este proyecto buscas algo más de financiación, hay inversores especializados en temas de sostenibilidad…”.  Puedes llevar tu proyecto a otro nivel y maximizar tu vida, más los impactos. Entonces, que no tengan miedo a buscar financiación dilutiva o no dilutiva. Que a veces no significa que tenga que poner avales personales – esto no lo recomiendo – pero bueno, que hay vías para hacer escalar el proyecto y profesionalizarlo muchísimo.

M: Muy bien, buen consejo. Sobre todo, no aprender en el campo de batalla porque una vez que sales al mercado es mucho más difícil reajustarte porque el propio día a día te come. Unas últimas palabras de esperanza, de motivación en torno a todo lo que hemos comentado, como conclusión. 

CA: A modo de resumen, animar a la gente que quien nos vaya a escuchar, que nos escuche, que sean valientes. Creo que es un momento por suerte – a pesar de todo el contexto que tenemos que hemos comentado ahora ciertas condiciones negativas – pero estamos en medio yo creo que una de una revolución industrial, tecnológica. Sobre todo desde hace años no con la parte de la explosión de Internet. Creo que es muy buen momento para arrancar proyectos. Animarlos a que lo hagan pero sobre todo como decía antes, validando muy bien las propuestas de valor, el MVP, el producto y pivotando que es lo más lógico, lo más natural. Y luego, tratar de escalar lo más rápido posible pero bueno animarles a que sean valientes. 

M: Adaptación. Hoy en día hay que ser flexible y ágil. ¿A quién recomiendas que hagamos otra entrevista que también creas que es un impulsor del cambio?

CA: Pues mira, antes lo he mencionado. Os presentaré a Paolo que es el fundador de The Running Republic, una marca deportiva sostenible. Producen ropa de running – pero también de otras líneas de deporte que lanzarán en breve – no quiero hacer spoiler. Es poliéster, como toda la ropa deportiva, pero su poliéster proviene de botellas de plástico del oceano. El poliéster es plástico pues ellos lo hacen a partir de plástico del océano y a nivel técnico el producto es espectacular. No solo porque es un proyecto con valores –  lo que decía antes – ya no solo sostenibilidad es un atributo de venta; sino que el producto tiene que ser bueno y, en este caso, el producto es espectacular. Yo lo tengo, de hecho soy cliente también de la marca y es brutal. Ya no hago deporte con otra ropa que no sea esta. Ya os los presentaré.

M: Genial, pues tomamos nota. Paolo, ¡próximamente!. Ahora sí, para concluir un titular que se refiere un poco a la marca creo que sería Be honest. Que es todo lo que está relacionado con estas marcas, lo que están impulsando, impacto social y toda la repercusión que está teniendo. También como empresarios decir “somos conscientes del impacto que tenemos e intentémoslo hacer lo mejor posible”. A día de hoy y, si luego existe algo mejor, siempre intentar reducir nuestra huella.

CA: Exacto si, ese sería el lema ”Be Honest, Buy honest.”

M: Genial. Otra vez muchísimas gracias por tu tiempo.

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